//De alcalde fusilado en el 36 a ‘santo rojo’ de Ceuta

De alcalde fusilado en el 36 a ‘santo rojo’ de Ceuta

De alcalde fusilado en el 36 a ‘santo rojo’ de Ceuta

La condena a muerte de Antonio López Sánchez Prado debía terminar con algo más que su vida. Cuando el pelotón de fusilamiento lo asesinó en la playa de El Tarajal el 5 de septiembre de 1936, la figura de este médico y alcalde de Ceuta debía olvidarse para siempre. Incluso el juez militar que firmó su condena —por una supuesta “rebelión militar”— dejó claro que su entierro no podía “hacerse con pompa”. Difícilmente podían imaginar los golpistas que provocarían justo lo contrario: mataron al médico comunista y masón e hicieron nacer la leyenda. Nadie sabe cómo Sánchez-Prado pasó de ser un hombre querido e injustamente asesinado en la Guerra Civil a protagonizar supuestos milagros, estampas y grabados en lápidas con su rostro. Lo cierto es que la devoción por este santo profano sigue viva más de 80 años después de su muerte, pese a que difícilmente llegue nunca a los altares de la Iglesia.

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