//Yves Klein inunda de azul Ciudad de México

Yves Klein inunda de azul Ciudad de México

Yves Klein inunda de azul Ciudad de México

A cambio de unos cuantos lingotes de oro, en 1962 un coleccionista le compró a Yves Klein una “zona vacía”. Cerrado el negocio, el artista lanzó la mitad del oro al Sena. El comprador, que había recibido un papelito como recibo, lo rompió y le prendió fuego. “Mis cuadros son las cenizas de mi obra”, decía el precursor de las preguntas sobre arte desde el arte, el misticismo monocromo y las performances. De aquella acción en el Sena queda una secuencia fotográfica, que podrá contemplarse a partir de este sábado en la primer retrospectiva mexicana de Klein (19258-1962) organizada por el Museo Universitario de Arte Contemporáneo (MUAC).

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