//Matar un ruiseñor

Matar un ruiseñor

Matar un ruiseñor

Siempre me dieron más miedo los cuerdos que los locos. Es esta una intuición vocacional que los datos confirman una y otra vez, y los prejuicios combaten con la obstinación de la que solo ellos son capaces. La enfermedad mental está muy lejos de ser sinónimo de violencia y de peligrosidad. Las personas afectadas por trastornos mentales cometen delitos en la mitad de porcentaje que la población general y reinciden en un porcentaje ínfimo, del 2% frente al 30% de los llamados normales, siendo en muchas más ocasiones víctimas que agresores.

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